Comportamiento agresivo de Maduro en Villa Rosa es un mensaje irresponsable al pueblo

“El presidente de la República no tenía por qué bajarse del vehículo en el cual se desplazaba con su caravana, no tenía por qué romper las normas de seguridad y el protocolo de manera irresponsable, no tenía por qué tomarse esas atribuciones solo para agredir a la gente”.

maduro-irrespetoNota de prensa

De tal manera ofreció este sábado su testimonio a Prensa Unidad Venezuela un residente del sector Villa Rosa, en el municipio García, de Nueva Esparta, quien presenció el incidente registrado durante la víspera, en horas de la noche, cuando el primer mandatario nacional, Nicolás Maduro, reaccionó de manera violenta ante un cacerolazo espontáneo de los parroquianos, en medio de una visita que cumplía a esa comunidad margariteña.

“Además, como primer mandatario lo que está enviando el titular de Miraflores es un mensaje de irresponsabilidad al pueblo; en lugar de saludar a las personas lo que hizo fue actuar violentamente”, dijo el declarante, quien pidió al equipo periodístico no ser identificado.

De acuerdo con sus afirmaciones, todo ocurrió cuando la comitiva de unidades automotores se retiraba del perímetro, a donde había acudido el jefe de Estado para entregar unas viviendas remodeladas.

“En medio del ensordecedor cacerolazo, Maduro descendió de repente de la camioneta y arremetió contra la gente – incluyendo, en perjuicio de mujeres y niños -; después, comenzó a correr como un loco desatado por el medio de la calle y por donde pasaba pretendía dar muestras de que él era el hombre fuerte, el hombre grande del país”, manifestó.

“Golpeó a una muchacha, a un muchacho, a un amigo mío le pegó en el rostro. Asimismo, una joven, a quien el presidente le arrebató la olla que portaba, quedó como en shock. Yo digo que una persona enferma del corazón pudo hasta haber sufrido un infarto con semejante percance. Mientras, el personal de escoltas mostraba las pistolas de forma intimidatoria. ¡Fue algo realmente terrible”, afirmó con todo el dramatismo del caso.

“El propio gobernador, Carlos Mata Figueroa, participó en los sucesos. Es más: él fue uno de los que tomó la iniciativa de quitarle las cacerolas a la gente”, señaló, comentando desconocer si Maduro había sufrido algún manotazo. “Si se pegó fue el mismo”, ironizó.

El vocero aseveró que, aproximadamente, una hora después de los sucesos, autoridades ingresaron a diversos domicilios de Villa Rosa, versión que concuerda con la reseña de una veintena de detenidos ofrecida por organizaciones que defienden los derechos humanos luego del lamentable episodio de este viernes.

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