¡Pura Corrupción! Venezuela aparece en 241.000 documentos de los Papeles de Panamá

Entre la enorme cantidad de información revelada en los Papeles de Panamá, varios personajes cercanos a los círculos de poder del gobierno venezolano aparecen dirigiendo sus posesiones hacia aguas más claras. En el marco de un férreo control cambiario que hacía, y sigue haciendo, casi imposible el acceso legal a divisas extranjeras a la gran mayoría de la población, es una suerte de secreto a voces que funcionarios y personas cercanas a las altas esferas políticas derivan beneficios de un acceso preferencial a la compra de dólares a una tarifa subvencionada que, en teoría, debería estar dedicada exclusivamente a la importación de alimentos y medicinas.

Éstas son sólo algunas de las revelaciones de los Papeles de Panamá en torno a Venezuela:

Desiré Obadía: intermediario, importador, proveedor

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Desiré David Obadía Mesones es un empresario (primera sorpresa: es hombre, a pesar del nombre que se presta a confusión) que posee al menos una docena de compañías administradas a través de Mossack Fonseca en las Islas Vírgenes británicas, en Panamá y en Belice, creadas con la finalidad de vender alimentos a la corporación venezolana CASA, S.A. (Corporación de Alimentos y Servicios Agrícolas). CASA es una empresa estatal dependiente del Ministerio de Alimentación.

Según la investigación, las empresas habrían sido diseñadas específicamente para participar en concursos o licitaciones para contratos de importación a suscribirse con CASA, cuyo principal objetivo durante la era chavista ha sido importar productos alimenticios que posteriormente serían distribuidos a MERCAL, la red de mercados de alimentos subvencionados por el gobierno. Según palabras del propio Obadía, la decisión de crear múltiples empresas viene dada porque al gobierno “no le gusta comprarle todo a la misma compañía“.

La enfermera y el edecán de Chávez

Adrián José Velásquez Figueroa y su esposa, Claudia Díaz, aparecen también en los papeles de Mossack Fonseca. Él prestaba servicios como jefe de seguridad del palacio presidencial, y ella fue la enfermera del presidente Hugo Chávez durante los primeros tiempos de su enfermedad y posteriormente, Tesorera de la Nación y secretaria del Fondo de Desarrollo (FONDEN). Según la investigación, Velásquez habría buscado en el año 2013 los servicios de la firma. Las responsabilidades de Díaz como directora de la Oficina Nacional del Tesoro incluían custodiar las inversiones de la República, así como manejar las divisas de la banca pública y manejar los excedentes financieros derivados del petróleo, todo esto en el marco de un férreo control cambiario.

Apenas cuatro días después de las elecciones presidenciales que llevarían a Maduro al poder, Velásquez Figueroa abrió una compañía en las Islas Seychelles con la ayuda de Mossack Fonseca, con un capital inicial de 50.000 dólares. Esta compañía no posee actividad comercial alguna, sino que se dedica a “administrar los activos rentables” de Velásquez, estando a cargo de la empresa V3 Capital Partners LLC. Tal como señala Alfredo Meza en la investigación:

A las puertas de V3 Capital Partners LLC suelen acudir los propietarios de ciertas fortunas para administrar bienes “que oscilen entre 500.000 y 20 millones de dólares. Para el momento de la comunicación, el sueldo mensual promedio de un capitán rondaba los 10.000 bolívares, menos de 170 dólares en el mercado negro.

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Pedro Torres Ciliberto: el hombre previsivo de Seguros La Previsora

A finales del año 2009 tuvo lugar una pequeña crisis bancaria que culminó con la intervención y posterior liquidación de un puñado de entidades por parte del gobierno venezolano. En diciembre se hizo público el anuncio de la nacionalización de Seguros La Previsora, a cuyo propietario, Pedro Torres Ciliberto, se dictó auto de detención. Torres Ciliberto se dio a la fuga, residenciándose en los Estados Unidos.

Para el momento en que suceden estos eventos, la compañía propietaria de la mayoría accionaria de La Previsora era Freeway, cuyas acciones, hasta ese entonces al portador, pasan en julio de ese año a manos de Lionesse Real Estate Corporation, una empresa registrada en Panamá por Mossack Fonseca y propiedad de Torres Ciliberto. En meses posteriores, la junta directiva cambia, y la compañía es domiciliada en A Coruña. De acuerdo con la investigación, esto es consecuencia del ingreso en el panorama, en calidad de asesor, de José Fraga, sobrino de Manuel Fraga Iribarne, fundador del PP español.

Como parte del acuerdo de asesoría de Fraga para Lionesse, meses antes de la crisis bancaria venezolana, se prevé que la estrategia para “blindar” el andamiaje corporativo de La Previsora incluya estudiar la posible emigración de sus accionistas, en caso de una potencial expropiación por parte del gobierno venezolano.

En el complejo movimiento, que Ewald Scharfenberg califica muy apropiadamente de “voltereta“, los representantes de Lionesse ante Mossack Fonseca (el bufete González & Rodríguez PL) adquieren una compañía de armario (shelf company) que a su vez suscribe un contrato de “préstamo participatorio” con Banreal Holding, una empresa registrada en Madrid, en cuya representación actúa… Pedro Torres Ciliberto.

Como resultado de esta maniobra, Brookline vende a Banreal 50.000 acciones de Freeway, pasando así a tener control accionario de Seguros La Previsora, y presta a Banreal los 730 millones de dólares en los cuales tasa la transacción. Una cláusula del contrato explicita que “en caso de expropiación por parte del gobierno venezolano” deberá pagarse a Brookline el monto de la indemnización. Y Torres hace la voltereta y cae de pie.

Víctor Cruz Weffer, el general bolivariano con cuenta en Seychelles

Víctor Cruz Weffer, general retirado, jefe del Plan Bolívar 2000 y Fondur, llegó a ocupar hasta cuatro cargos simultáneos en la burocracia chavista, manejando fondos para la reparación de calles, mercados populares, atención médica y construcción de viviendas. En 2001 salió del gobierno, en medio de denuncias de corrupción, y cinco años más tarde, imputado por enriquecimiento ilícito. La Contraloría de la República concluyó que Cruz Weffer no había podido justificar el ascenso de su patrimonio (al monto aproximado de un millón de dólares para el momento de la investigación, lo que constituía el 86% de los fondos públicos que había administrado a través de Fondur y el Plan Bolívar 2000).

Semanas después de ser imputado, Cruz Weffer abre una empresa en Seychelles, con capital inicial de 50 mil dólares. En 2007, la Fiscalía rastreó transferencias por 330 mil dólares a cuentas en el extranjero. Siendo absuelto de los cargos por corrupción en 2011, la compañía en Seychelles fue liquidada poco tiempo después. Cruz Weffer fue por años una de las figuras más cercanas en el círculo de confianza de Chávez, y aunque luego del juicio mantuvo un bajo perfil público, hasta 2014 dirigió una empresa, contratista del Estado en el sector construcción.

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Jesús Villanueva: no tiene una empresa, pero si la tuviera, ¿qué?

Algo que se repite a través de los documentos es el cuidado de la firma Mossack Fonseca frente a la representación de personas políticamente expuestas (PEP, por las siglas en inglés). Ése es el caso de Jesús Villanueva, a quien se negaban a tomar como cliente por ser el auditor de la estatal Petróleos de Venezuela, y a quien finalmente, a través de su hija, Anny Josefina Villanueva, le es concedido el poder para manejar la empresa Blue Sea Enterprises. Anny Villanueva, entrevistada por los periodistas, niega tener relación con el caso de una manera peculiar:

“Si ustedes no tienen un documento que diga que hay una cuenta a mi nombre de esa empresa no pueden decir que yo soy testaferro”, expresó al ser entrevistada telefónicamente, para luego agregar: “Si yo tengo esa empresa a nombre de mi papá cuál sería el problema”.

Hasta el momento, las revelaciones de los papeles de Panamá han hecho surgir un complejo entramado de negocios no necesariamente limpios, que involucran desde el líder de una iglesia evangélica hasta un banquero peruano que habría hecho de intermediario en el negocio de los pasaportes electrónicos venezolanos. Sin embargo, los documentos revelados hasta ahora corresponden a un porcentaje ínfimo del total de los datos filtrados, y los periodistas a cargo de la investigación en todo el mundo aseguran que aún quedan muchas más revelaciones por venir. Debe haber una buena cantidad de gente poniendo sus barbas en remojo.

Fuente: HiperTextual

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