¿Tanques chinos con camuflaje pixelado qué esconden?

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En la celebración del 70.º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial que China celebró el pasado 3 de septiembre desfilaron alrededor de 12.000 soldados y circularon cientos de carros de combate blindados por la plaza de Tiananmén, en Pekín. Entre esos vehículos, muchos de los cuales aparecieron en público por primera vez, llamó la atención el camuflaje pixelado de algunas unidades, informa BBC.

A pesar de que este diseño no sigue el canon más utilizado desde el siglo XIX y va en contra de la creencia general, que indica que el camuflaje tiene que estar relacionado con los elementos que se pueden encontrar en la naturaleza, parece que cada vez es más popular entre las fuerzas armadas de diferentes países del mundo.

Una propuesta novedosa

A finales de la década de los 70 el teniente coronel norteamericano Timothy R. O’Neill, considerado como el padre del camuflaje digital y ya retirado, sugirió al Ejército de Estados Unidos que los bloques de colores con forma cuadrada eran mejores que los métodos estándar de camuflaje a la hora de disimular la presencia de un vehículo blindado de combate. La idea de O’Neill era encontrar un diseño que cumpliera con ese objetivo, sin importar la distancia del observador a la que se encontrara.

Inspirado por los gráficos de las computadoras de su época, este militar estadounidense se dio cuenta de que los grandes patrones estándar funcionan bien en las distancias largas y los pequeños son eficaces en las distancias cortas. Sin embargo, los vehículos decorados a base de pequeños píxeles cumplen su función en ambos casos, ya que desde cerca se pueden mimetizar con las formas naturales y, desde lejos, se mezclan con la textura de los objetos.

Con la ayuda de tres o cuatro amigos y una inversión que rondó los 100 dólares, O’Neill elaboró un modelo propio con la intención de “combinar texturas”. A pesar de que los resultados superaron todas las expectativas, esta versión tardó en implementarse tanto por las limitaciones técnicas a la hora de implantarla como, sobre todo, por la dificultad para vencer el escepticismo de los altos cargos militares.

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